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jueves, 16 de septiembre de 2010

Federici, en boca de todos


Está en boca de todos el Federici, que nada tiene que ver con el que fuera locutor insignia de la COPE, la radio de los obispos españoles.

Antonio Federici es una marca de helados que en estos momentos se anuncia con éxito en el Reino Unido, mediante un anuncio que no ha gustado nada en el Vaticano. De hecho, la imagen de la monja embarazada va a ser retirada con motivo del viaje que el Papa Benedicto XVI hará a las islas próximamente. Y con ello, crea una polémica que al fabricante de helados le va a venir de cine. No en vano, la campaña proclama que:
"El Helado es nuestra religión"
De nuevo se han ofendido. Y como aún les queda algo de poder lo demuestran de la manera que más les gusta: mediante la censura. De nada sirve que Matt O’Connor, el director creativo de la campaña, explique su condición de católico irlandés. En otras palabras, que no es de Al Qaeda, o peor aún, un ateo confeso.

O'Connor sostiene que se trata de:
“una historia más profunda”, satirizando las “historias horribles en que participaron miles de mujeres embarazadas irlandesa esclavizados por la Iglesia Católica en los conventos y que tuvieron hijos arrebatados por las monjas porque se las consideró como “degenerados morales”. (http://www.articularnos.com/sociedad/controversia-por-imagen-de-una-monja-embarazada/)
En una época en la que abundan los escándalos sexuales por pedofilia, no parece tan extraño que algunos religiosos optaran por unas relaciones sexuales más 'normales' como son las que se dan entre hombre y mujer. ¿O es que ahora prefieren las relaciones entre personas del mismo género? Todo puede ser, pues uno de los anuncios de la campaña muestra a dos sacerdotes presuntamente gays. Y no parece que éste vaya a ser retirado.

Los argumentos en contra de la monja de Federici quedan explicados así en las páginas de The Guardian:
"La Advertising Standards Authority ha puesto en marcha una investigación para ver si la campaña rompe las normas de publicidad por razones de gusto y decencia. La ASA ha recibido alrededor de 40 quejas de los miembros del público, ellos dicen que es ofensivo para los cristianos, especialmente católicos, "porque se burla del nacimiento virginal de Jesús". (http://www.articularnos.com/sociedad/controversia-por-imagen-de-una-monja-embarazada/)
¿Cuarenta quejas? Bufff...

Desde un punto de vista menos dogmático, en la bitácora de El Poder de las Ideas hacen la siguiente reflexión:
"Al final de cuentas me parece que es una estrategia que busca crear polémica para obtener publicidad gratuita en muchos medios, desde luego se toma el riesgo de perder a los consumidores creyentes, pero personalmente me parece que hay mejores formas de comunicación sobre todo siendo creativo y no controversial". (http://elpoderdelasideas.com/diseno-publicitario/monja-embarazada-y-helado/)
Desde mi punto de vista, el único riesgo que se corre es el de perder consumidores sin sentido del humor. Y éstos, ¿qué prefieren: un helado o una tila?

sábado, 4 de septiembre de 2010

¿Somos esclavos de las marcas?

Hoy aceptamos como normal que sean las marcas comerciales las que definan nuestra identidad. Así, hasta la prenda más íntima cede su mayor espacio para mostrar el nombre del fabricante, como ocurre en el caso de Calvin Klein. Ya no nos ponemos un polo, sino un Lacoste, un Yves Sait-Laurent, un Tommy Hilfiger,... Lo mismo ocurre con nuestros pantalones que son Levi's, Lee, Burberry's, Pepe, etc. Incluso nuestro calzado viene marcado con Nile, Adidas, Reebok, Puma,...

Los dioses del mercado libre nos dan libertad de escoger, pero nos ponen muy difícil escoger algo que no lleve marca. Yo he hecho la prueba de buscar en las tiendas un polo sin marca en el pecho. Sólo lo encontré en Intermón-Oxfam. O directamente en las fábricas.

Poco hemos cambiado desde los tiempos de John Locke (1632-1703), maestro de la tolerancia para con todas las religiones pero no con los ateos. Lo mismo ocurre con el liberalismo actual, del que fue su iniciador, que tolera que elijas entre disintas marcas pero no que elijas llevar ninguna.

Dice Santiago Alba Rico que sólo nombramos aquello que hemos hecho con nuestras propias manos, lo que añadimos a nuestra propia vida por el largo uso o la atención constante, o lo que es objeto de nuestro deseo... En cambio:
"Las grandes empresas y multinacionales marcan sus productos -confeccionados por desconocidos- y venden de hecho no los productos sino las marcas, con las que marcan a millones y millones de consumidores. Los coches no tienen nombre propio, al contrario que los barcos, porque nunca llegamos a apropiárnoslos a través del uso; siguen siendo propiedad de Seat, Volkswagen o Mercedes y nuestro prestigio no depende de que el coche sea nuestro -y lo amemos como a una cuchara de palo o a una vaca- sino de que nosotros portemos orgullosos la marca de nuestra ausencia y desposesión". (http://rebelion.org/noticia.php?id=112240)
Y hace una reflexión muy oportuna:
"Hay que defender los nombres y defenderlos también como medida de la producción y del consumo. ¿Cuántas cosas debemos poseer? ¿Cuándo debemos cambiarlas por otras? El cálculo es sencillo. Debemos ser tan pobres como sea necesario para poder poner nombre a todas nuestras cosas y usarlas tanto tiempo como sea indispensable para que respondan cuando las llamemos".
También Naomi Klein, en su No logo: el poder de las marcas, denunciaba que las grandes empresas ya no fabrican, sino que subcontratan la producción en terceros países, y se dedican exclusivamente al márketing de la marca. Según ella, las corporaciones estarían cada vez menos interesadas en vender productos, pero sí en vendernos modos de vida e imágenes.

Y es que en algún momento nos convertimos en consumidores al tiempo que olvidábamos que éramos ciudadanos. Consecuencia lógica de esa nueva religión que es el mercado libre.

sábado, 6 de febrero de 2010

¿Creer o no creer en GNU?

 
Asistí a una conferencia de Richard Stallman en la Universidad Politécnica de Valencia. Básicamente es la misma que puedes encontrar por la Red, aunque siempre resulta interesante observarlo en vivo y en directo. Stallman plantea la opción del software libre como la única ética posible. Y, en mi opinión, tiene razón. Pero no será de ésto de lo que hablaré ahora. No obstante os adjunto una de sus conferencias al final de esta entrada. (Sólo te tomará media hora).

Lo que me pregunto es si es necesario, o mejor dicho, si es conveniente la deriva mesiánica con la que el creador de GNU adorna sus conferencias.


Es divertida, aunque posiblemente moleste a más de un creyente. Pienso que Stallman maneja argumentos contundentes, y que el tema que plantea es muy serio. Hacer bromas puede contribuir a hacer más agradable y amena la charla. Pero su escenificación mesiánica sugiere algo más. Stallman confunde la ética con la moral, y nos pide que le creamos, que le sigamos,... que le compremos sus libros... sus pegatinas... 

Esa fue mi decepción. GNU no debería convertirse en una religión. Los argumentos de Stallman no necesitan dirigirse a la fe, sino a la razón.



jueves, 3 de diciembre de 2009

Mal asunto

La mujer de la fotografía no es Ángeles González Sinde. (chilefunk.cl)

La ministra González Sinde se reúne con blogueros y gente que entiende de Internet. Su pretensión ha quedado clara en la redacción del anteproyecto de ley que se presentó estos días:
"El anteproyecto de Ley de Economía Sostenible establece que este órgano administrativo decidirá el cierre de páginas web que exploten los derechos de autor sin autorización, hasta ahora una potestad exclusiva de un juez y que no contemplaba la protección de la propiedad intelectual". (La Voz de Galicia)
Mal asunto. Mal asunto cuando un gobierno desconfía de la Justicia, y se decide a suplantarla. Que encima lo haga un gobierno autodenominado como 'progresista' es el colmo de la incongruencia. Es, además, una medida que puede perjudicar la creatividad y el conocimiento, precisamente en una época donde lo que nos hace falta es que la gente se atreva a innovar.

Mal asunto cuando se amenaza a la libertad de expresión.

Mal asunto cuando se coarta la investigación.

Mal asunto cuando uno sólo defiende "lo suyo".

Mal asunto.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Miedo a Internet


Me preocupa mucho lo que está a punto de ocurrir en el Parlamento Europeo.

En Hacktivistas se preguntan si, finalmente, Aleix Vidal-Quadras (en la imagen) defenderá o no la libertad de los internautas:
"Las noticias que llegan del Parlamento Europeo son preocupantes para los ciudadanos, ya que posteriormente se ha permitido una redacción ambigua del articulo 138 que puede permitir a los gobiernos nacionales la imposición arbitraria de medidas censoras y antidemocráticas como las "3 notificaciones" de Sarkozy para cortar las líneas de ADSL sin garantía judicial alguna".
Internet da miedo. El poder no se siente seguro sino controla. Internet es comunicación. Pero es comunicación libre, y los poderosos se sienten incómodos si resulta que todos podemos comunicar. Internet es colaboración, algo que los poderosos nunca entienden. Internet es compartir, un verbo incómodo ¿verdad? Internet es libertad... libertad de mercado te dirán.

Tú puedes hacer algo. Visita esta web donde puedes firmar a favor de la libertad:

http://www.euopeninternet.eu/

¡Ánimo!

Imagen retocada cuyo original proviene de El Singular Digital.